lunes, 28 de noviembre de 2011

FLORES PEPITA: Emprendiendo entre productos del campo, flores y sonrisas (Parte 2)

Un cambio que define el futuro del proyecto.
Josefa Botana (2ª Generación): "Abuela Pepa", vendiendo ya en la ubicación actual del negocio.

Como fiel colaboradora, Pepa, abuela de la actual propietaria del negocio, toma las riendas del proyecto cuando su madre no puede trabajar más, dando más tarde, un paso decisivo para el futuro de la empresa: La gestión de la esquina en donde se encuentra actualmente el negocio, local, que desde un principio, ella consideraba estratégico para captar más clientes.  Motivada con esta idea, reunió sus ahorros  y logró que la alcaldía le cediera el derecho de vender dentro del nuevo mercado de Abastos;  los pagos de impuestos, luz y agua, no eran molestos, ya que los beneficios obtenidos eran significativos, sobre todo el incremento de clientes, en ese entonces, vendía al hospital general de Galicia y al cuartel del ejército.

María José tiene un buen recuerdo de su abuela, destacando su espíritu trabajador, su profundo sentido de sacrificio por la familia, y su habilidad para hacer cuentas, a pesar de no haber recibido formación alguna.  Su hermana soltera le colaboraba con el cuido de sus hijos para que tuviese más tiempo que dedicar al negocio, logrando así con gran entereza, una calidad de vida familiar estable.


Pepa, iniciando la venta de flores.

Con el paso del tiempo, Pepa, dio protagonismo a Pepita, madre de María José, y fue en este momento, cuando empezó la diversificación, ofreciendo a los clientes no solo productos gallegos sino de otras ciudades como Valencia y Murcia. 


En esta etapa del negocio, se introduce la flor como producto, la cual fue ganando espacio en perjuicio de las frutas y verduras.  Y así, puestas en latas de membrillo, aceitunas y  de aceite de giralda, sobre cajas y tablas, las flores comenzaron a brillar como producto estrella del negocio.
Un hecho importante, es la situación respecto a los proveedores en ese momento, pues quienes comercializaban vegetales y frutas ya no debían recorrer grandes trayectos para comprarlos; los proveedores,  llegaban a la calle fuera del mercado de abastos a venderles sus productos, facilitando de esta forma el intercambio.  Pasado un tiempo, al establecerse relación directa entre el que cultivaba y vendía al por mayor, tiendas grandes y/o supermercados, la demanda se redujo considerablemente, empujando a Pepita a inclinarse por la venta de flores por completo, “ADAPTANDOSE AL CAMBIO”.

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